2 de marzo de 2014

Dallas Buyers Club


Esta es una historia que demuestra que cuando el ser humano se lo propone, su espíritu es inquebrantable. Ron Woodroof (Matthew McConaughey) es un vaquero machista, pedante, adicto y homofóbico del estado de Dallas que en 1985 es diagnosticado con el Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida, Sida. Woodroof tiene que asumir su condición, en una época en la que la enfermedad es un tabú y se está experimentando con una droga que perjudica más a los pacientes de lo que los ayuda.

Desahuciado, sin esperanzas, busca ayuda en México y encuentra medicamentos alternativos que le permiten sentirse mejor. Entonces, y he ahí la originalidad de la película, ve la posibilidad de montar un negocio lucrativo suministrándoles droga a los enfermos de Sida. Pero para lograrlo, la vida lo lleva a encontrarse con Rayon (Jared Leto), un travesti que también sufre la enfermedad, y que se convierte en el socio estratégico para llegar al ‘nicho de mercado’ requerido. Junto a él, Woodroof evoluciona, a pesar de la ambición del dinero, a pesar de lo insensible que se muestra por momentos, termina asumiendo una actitud compasiva y protectora.

Mientras tanto, en el trasfondo de los hechos, la cinta refleja una seria crítica al sistema de salud estadounidense, cómo el gobierno protege los intereses de la gran industria farmacéutica por encima de los derechos de los enfermos.

Un guión excelente, sencillo y muy bien adaptado, actuaciones fabulosas (la transformación física de McConaughey es apenas un elemento de su admirable interpretación, y qué decir de Leto, convence desde el tono de la voz hasta el más sencillo de sus gestos) y una dirección impecable hacen de Dallas Buyers Club un drama fascinante.

Director: Jean-Marc Vallée

Guión: Craig Borten, Melisa Wallack

Duración: 117 minutos

Reparto: Matthew McConaughey, Jared Leto y Jennifer Garner