12 de julio de 2015

Terminator Génesis


Hay dos reacciones comunes entre la gente tras ver Terminator Génesis, algunos la aman y consideran que la saga acaba de resurgir con un nuevo aire, mientras que otros la odian y piensan que el director destruyó el planteamiento principal del cual se nutrieron las dos primeras entregas de la serie, que -para muchos-están entre las mejores películas de ciencia ficción de la historia.

Sin embargo, es posible afirmar que hay mucho de cierto en ambas posiciones.

En primer lugar, después de la desastrosa tercera parte y tras la insípida Salvation, Génesis logra emocionar, pero porque el director (Alan Taylor) apela a una fórmula fácil y efectista, recurre a la nostalgia del espectador, reviviendo escenas que están grabadas en las mentes de los fanáticos.

En algunos casos porque el guión lo exige pero en otros porque demuestra su incapacidad creativa, a tal punto que algunas secuencias de acción parecen una copia exacta de las cintas dirigidas por James Cameron.  

No obstante, esa emoción hay que abonársela, pues consiguió que otras secuencias ya formen parte del imaginario colectivo de los cinéfilos, como el enfrentamiento entre los T-800 del comienzo de la película o inclusive los divertidos apuntes de ‘El abuelo’, quien es el “nuevo” exterminador encarnado por Schwarzenegger.

Durante los 119 minutos del filme, los espectadores entrarán a un entramado de viajes en el tiempo, intrigas y acción, en el que se derrumbarán las premisas de las primeras dos películas, dando un inusual punto de giro a toda la saga, que quizás sea lo que más moleste a los fanáticos, pero que puede seducir a quienes no estén tan apegados al pasado.

Por otro lado, aunque algunos criticaron al nuevo reparto encabezado por Emilia Clarke, como Sara Connor, Jason Clarke, como John Connor y Jai Courtney como Kyle Reese, ninguno de ellos desentona, todos son dignos del papel que representan.

Capítulo aparte merece Schwarzenegger, él parece, a pesar de su avanzada edad, ser la clave para que la película tenga un plus, ya sea por su inexpresivo rol de acción o por sus divertidos apuntes.

Lástima que la película se haya quedado corta al momento de plantear que la rebelión de las máquinas fue producto de la rendición de los seres humanos ante el mundo virtual, cuando la tecnología inteligente los convirtió en zombies, en esclavos de un entretenimiento simple, insípido y barato, lástima porque eso le hubiese dado mucho más peso a la trama.

Terminator Génesis se deja ver, incluso en 3D ofrece mucho más que los competidores de la cartelera. Ya está en cada quién su decisión de odiarla o amarla, pero para eso tendrá que verla.