8 de agosto de 2018

El por qué de un guerrero














Como un balazo, la guerra llegó a la vida de Agu, un niño africano que pasaba los días jugando con otros niños de su aldea, que reía con su hermano, y que en su rostro solo vislumbraba inocencia. Como un balazo que le quitó la vida a su padre, a su abuelo y a su hermano, Agu empezó a militar en una guerrilla, aprendió a responder a los llamados de su comandante y a disparar fusiles. La guerra le ha cambiado el destino, y ahora, en su historia, es necesario matar para sobrevivir. 

Beasts of No Nation o Bestias sin patria es una película que fue estrenada simultáneamente en cines y en la plataforma Netflix, en 2015. Dirigida y escrita por Cary Joji Fukunaga, la cinta revela la crueldad de la guerra, desde los ojos de un victimario, un pequeño que debe adaptarse a la violencia despiadada para no morir en la selva.

El personaje principal, interpretado por el joven actor Abraham Attah, es presentado al espectador desde sus momentos de picardía e ingenuidad, para después pasar a una realidad de dolor y sometimiento, en donde es posible seguir sintiendo empatía, a pesar de las circunstancias.

Este vínculo que se crea entre público y protagonista permite, además, comprender el verdugo que simboliza la guerra para todos los implicados, incluso para aquellos que son señalados como villanos, ya que nunca se establecen bandos buenos y malos dentro del conflicto como tal, ni se define el país en el que este tiene lugar o la época, lo que evita que se tome partido sobre la situación y facilita la empatía con el niño. 

Por otra parte, el rol del Comandante, que está a cargo de Idris Elba, desvela la punta de la pirámide de ese grupo en cuestión, un guerrero poderoso, ya que despierta la admiración de sus subalternos, incluyendo la de Agu, a pesar de que casi siempre se muestre más retador que amigable.

Esta interpretación es fascinante, pues Elba construyó un personaje redondo, con un discurso de líder convincente, gestos que a veces lucen compasivos y a veces despiadados, y que fueron recompensados con el premio del Sindicato de Actores, en 2016, como Mejor Actor de Reparto. 

La película, que está basada en un libro del mismo nombre, escrito por el nigeriano Uzodinma Iweala, no se limita a la hora de dejar un mensaje fuerte y directo sobre toda la crueldad que implica esa situación, lo que puede resultar pesado y agotador para 137 minutos de duración, y generar añoranzas acerca de un final un poco más esperanzador o en el que al menos se cambie de paisaje. 

Beasts of No Nation es un zarpazo de realidad totalmente urgente para esta época, y el hecho que desde su lanzamiento se encuentre en una plataforma tan masiva como Netflix, demuestra que sus realizadores tuvieron total interés de que llegara a los ojos del mundo, y que abriera mentes con la humanidad que también reside en la subversión.