Ir al contenido principal

12 years a slave




La historia del músico Solomon Northup (Chiwetel Ejiofor), que vivía libre con su familia en la Nueva York de 1850, se convierte en un relato desgarrador en el momento en que es secuestrado y vendido como esclavo.

En una plantación del sur de los Estados Unidos Solomon aprende que maldad de la especie humana no tiene límites con aquellos a quienes considera inferiores y que no hay piedad para los indefensos que sucumben ante el poder de un látigo. 

Sin embargo, esta película es también el reflejo de la redención de un hombre, Solomon en ningún momento pierde la esperanza de volver con los suyos ni permite que le esclavicen el alma.

La dirección impecable, con actuaciones para el recuerdo, como la del actor alemán Michael Fassbender, que interpreta a un esclavista sádico y alcohólico, son la fórmula de una película brillante y brutal que conmueve hasta lo más profundo del corazón.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Terminator Génesis

Hay dos reacciones comunes entre la gente tras ver Terminator Génesis, algunos la aman y consideran que la saga acaba de resurgir con un nuevo aire, mientras que otros la odian y piensan que el director destruyó el planteamiento principal del cual se nutrieron las dos primeras entregas de la serie, que -para muchos-están entre las mejores películas de ciencia ficción de la historia. Sin embargo, es posible afirmar que hay mucho de cierto en ambas posiciones. En primer lugar, después de la desastrosa tercera parte y tras la insípida Salvation, Génesis logra emocionar, pero porque el director (Alan Taylor) apela a una fórmula fácil y efectista, recurre a la nostalgia del espectador, reviviendo escenas que están grabadas en las mentes de los fanáticos. En algunos casos porque el guión lo exige pero en otros porque demuestra su incapacidad creativa, a tal punto que algunas secuencias de acción parecen una copia exacta de las cintas dirigidas por James Cameron.   No ...

La simplicidad de estar vivos

Por Camila Caicedo La primera vez que me senté frente a Everything Everywhere All That Once o Todo en Todas Partes Al Mismo Tiempo, estaba en un teatro lleno, con algo de tensión por el círculo que me rodeaba, y a pesar de llamarme la atención desde el cartel y la actriz que veía en él, la película (y la situación fuera de la pantalla) me fue saturando tanto que salí algo mareada, confusa y con el deseo de volver a casa.  En mi segundo encuentro con la cinta, que ya empezaba a ser reconocida por sus logros en taquilla, en plataformas y por su impacto cultural, sentí mucha expectativa por volverla a ver, tanto que cada salto en los multiversos que presenta me emocionó como si nunca la hubiera visto, me hizo llorar con la manera en que aborda la relación entre madre e hija y me generó una sensación de esperanza total en el futuro cinematográfico, gracias a The Daniels, el dúo de directores jóvenes que unidos habían logrado semejante hazaña.  Sin embargo, para escribir esta reseñ...

Siempreviva

En una gota de rocío cabe el universo entero. Esa puede ser una alegoría para definir lo que logró el director caleño Klych López, con su película Siempreviva. Con un puñado de actores, un solo escenario y un plano secuencia, en 111 minutos de metraje captó una postal de la miseria que vive la clase media colombiana, y la enmarcó en el holocausto del Palacio de Justicia, ocurrido el 6 de noviembre de 1985. La historia transcurre en un inquilinato en el centro de Bogotá. En una vieja casa del corazón histórico de la capital vive la familia propietaria: Lucía, la mamá, y sus 2 hijos, Humberto y Julieta. El primero es un sujeto sin oficio, que está esperanzado en arreglar una moto para salir a trabajar, y la segunda acaba de terminar sus estudios de Derecho, pero ante las afugias económicas ha aceptado un trabajo como cajera de la cafetería del Palacio de Justicia, que está a pocas cuadras de esta residencia. Entre los inquilinos está la pareja conformada por Vicky y Sergio,...