Ir al contenido principal

El color de una batalla




La lucha por la dignidad de un pueblo se convierte en película, y en la oportunidad de revisar la historia de los derechos de quienes alguna vez no tuvieron voz en el país más poderoso del mundo.  

Selma es la cinta que recrea el activismo de Martin Luther King Jr., durante la década del 60, con el objetivo de obtener el derecho al voto para toda la comunidad afroamericana; la unión de una raza y el pacifismo como arma para combatir la desigualdad. 

De nuevo, la reivindicación de los derechos de la comunidad negra en Estados Unidos, su lucha y perseverancia se convierte en la temática central de una de las favoritas del año, que en esta ocasión es escrita y dirigida por Ava DuVernay, y producida por Plan B, quien también estuvo detrás de 12 years a slave. 

La profundidad del guión es uno de sus principales atractivos, donde King es presentado como activista político, sin dejar de resaltar al hombre detrás de los grandes discursos. Esto le permitió a David Oweloyo ofrecer una interpretación bien estructurada, en la que reúne los ideales sociales con las preocupaciones personales y familiares de una figura pública, y que hubiera merecido un espacio en la categoría de Mejor Actor. 

Igualmente, las historias anónimas de quienes se vieron segregados por las autoridades racistas tienen un espacio, que a pesar de ser pequeño es fundamental, pues ilustran la cruda situación que enfrentaban, justificando el compromiso y motivación de cada uno de los participantes. 

Ese es el caso del personaje de Oprah Winfrey, quien encarna a una de las líderes, Annie Lee Copper. Sin embargo, su papel de mujer maltratada por las autoridades se asemeja bastante a Sofía, a quien interpretó en The color purple, de 1985, y por el que estuvo nominada al Oscar como Mejor Actriz de Reparto.

El punto de vista de opositores, como el presidente Lyndon Johnson (Tom Wilkinson) y el gobernador del estado de Alabama, George Wallace (Tim Roth), también tiene cabida dentro de la película, lo que le otorga amplitud a la problemática, y permite que el espectador tome partido de la situación, hecho que refuerza la emoción de quien la ve con la intención de meterse dentro de la historia. 

Por otra parte, la producción es un acierto, ya que esta propuesta recreó fielmente la movilización de los habitantes de Selma hacia Montgomery, la represión a la que se vieron sometidos, su susceptibilidad y el impacto del abuso en otros sectores de la población. 

Dicho suceso es el punto álgido del largometraje que, pese a su importante contenido histórico, pierde un poco el ritmo en escenas menos decisivas, donde pudo valerse de otros elementos para darle mayor dinamismo al guión. No obstante, esta carencia no interfiere en la talentosa dirección que tiene.   

De esta manera, Selma puede definirse como una pieza valiosa y una buena fuente de entretenimiento para quien busca conmoverse frente a una pantalla, pero quizá esa crudeza no sea suficiente para levantar la estatuilla que la proclame como la mejor del año. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El clan

Estaba al borde de la silla, sin importar las miradas de las personas que estaban a mi rededor. Estaba emocionada, no podía ocultarlo; quizá un poco nerviosa, pues la víctima no se había comportado de manera habitual e insistía en llevar a Alejandro y a su papá en su automóvil, y no dejarlos en la mitad de una vía, como era su estrategia.  Sus compañeros no tuvieron tiempo suficiente de reaccionar, y atacaron como lo habían planeado. Todo parecía perdido, y yo solamente quería saber qué pasaría después.  El Clan, de Pablo Trapero, era la película que estaba viendo, después de decidirme a entrar a cine sola, algo que nunca había hecho, y que era motivado por ‘el deseo’ de presenciar lo nuevo de la productora. Guillermo Francella, el protagonista de esta historia inspirada en hechos de la vida real, también era una de las razones para estar allí, ya que su presencia parece una garantía de calidad para los filmes.  Su personaje, Arquímedes Puccio, es el ...

El libro de la vida

Una apuesta entre La Catrina, gobernante de la tierra de los Recordados, y Xibalba, gobernante de la tierra de los Olvidados, convierte a tres niños en objeto de una disputa de amor que determinará el destino de la humanidad. Esa es la premisa de El Libro de la Vida, una película animada del año 2014, producida por Guillermo del Toro, dirigida por Jorge R. Gutiérrez, que cuenta con las voces en su versión original de Diego Luna, Zoe Saldaña, Channing Tatum, Eugenio Derbez, Dani Trejo, entre otras estrellas.  El triángulo amoroso entre Manolo, Joaquín y María sirve de excusa para narrar una historia entrañable, mágica, divertida que no solo cautiva el corazón de los niños, con sus excepcionales gráficos, sino que conquista la atención de los adultos, gracias a que dilucida una de las tradiciones más ricas de la cultura mexicana: el día de los Muertos. Un entramado que lleva al espectador a descubrir los mundos que están más allá de lo evidente, dejando un mensaje ent...

La familia no se elige

Harold Meyerowitz (Dustin Hoffman) es un escultor fracasado, de éxitos olvidados en algún estante, un artista contestatario que parece no estar dispuesto a perdonarle a la vida que le haya negado la oportunidad de triunfar y que sí se la haya dado a otros de habilidades inferiores. A pesar de tener más de 70 años, una universidad le ha dado la oportunidad de realizar lo que probablemente sea su última exhibición, un evento pírrico, quizás hasta irrelevante, pero que se constituye en la excusa ideal para propiciar el reencuentro de sus hijos, fruto de dos, de sus cuatro matrimonios. Danny Meyerowitz (Adam Sandler) es el hijo mayor de Harold, un músico que solo compuso unas pocas canciones y cuyo mayor logro fue haber sido profesor de piano. Nunca trabajó, fue un señor de casa que se dedicó a criar a su hija, quizás proyectando todo el amor que jamás recibió de su padre. Acaba de separarse y su hija se ha marchado a la universidad. Matthew Meyerowitz (Ben Stiller) es el hijo m...