Ir al contenido principal

Moana



El futuro de una isla polinesia y de su gente está en manos de su futura líder, una joven de 16 años que deberá ir en contra de los mandatos del actual dirigente, su padre, y recorrer el océano para devolver el equilibrio a la naturaleza. Esta heroína es el personaje principal de Moana: un mar de aventuras, la nueva película de Disney Animation Studios, que una vez más empodera a su protagonista femenina, sin recurrir a la repetida fórmula de la princesa en busca del amor verdadero. Moana es una joven que se siente atraída por el océano desde niña, pero que nunca ha podido ver más allá de lo que dice la orilla. Sin embargo, en el momento en que la comida y ciertos recursos empiezan a escasear, se arriesgará a emprender un viaje en busca de Maui, el semidios que debe devolver una piedra sagrada, para que todo regrese a la normalidad. La cultura de la tribu Maori de Oceanía es la principal protagonista de esta cinta, que conquista al público con sus colores, en especial cuando el mar es presentado, haciéndolo tan atractivo para la audiencia como para la protagonista. Aunque la leyenda que guía a la joven: la piedra conocida como el Corazón de Te Fiti, la Isla Diosa, debe ser entregado por Maui, para terminar con una maldición, es narrada desde la primera escena, es un poco compleja para ser comprendida inmediatamente por los espectadores. Sin embargo, a medida que avanza, el guion se vuelve más claro y fluye mejor, gracias a los apartes cómicos, que se hacen evidentes cuando aparecen el semidios, quien es doblado originalmente por Dwayne Johnson ‘The Rock’, y algunas mascotas que acompañan a la princesa en su aventura. La calidad de la animación logra el objetivo de dar una apariencia real y llamativa a la mayoría de elementos de la cinta dirigida por Ron Clements y John Musker, quienes están detrás de clásicos como La Sirenita y Aladino. El movimiento del cabello, cuando está seco y húmedo, del agua y el viento generan una sensación de tangibilidad, que es posible, gracias al buen uso de la tecnología. Como toda película Disney, Moana tiene varios momentos musicales, que en esta ocasión pueden llegar a ser demasiados y aburridos para los adultos. Allí es donde la película reafirma su corte infantil, pues los niños pueden entretenerse más con las canciones que interpretan los personajes. Eso no impedirá que el filme sea disfrutado por toda la familia, y que los valores que enseña: la valentía y la amistad, lleguen al corazón del público. Con esta apuesta, la productora explora nuevamente una cultura que nunca antes había retratado y le otorga cualidades a su personaje femenino que sirven de inspiración; una combinación que garantiza un buen momento en las salas de cine, y el nacimiento de una leyenda.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Las 3 mejores canciones de Suicide Squad

Número 1: Bohemian Rhapsody.  Jamás sale en la película, pero fue la que nos emocionó durante los avances. Ver aparecer a cada uno de los supervillanos, al ritmo de la introducción a capela de la canción de Queen, eriza la piel. Lástima que solo haya sido eso.  Número 2: Sucker for Pain  es una canción hecha para la banda sonora que aparece en los créditos finales de la cinta. La combinación de rap con rock alternativo va muy bien con este equipo de antihéroes. Número 3: You Don't Own Me. Se escucha de fondo en una de las escenas introductorias de la sensual Harley Quinn. El ritmo y la forma en que es utilizada refleja muy bien su personalidad sicótica, una de las pocas que resalta en la cinta.

El hombre callado

“Cuídense del hombre callado, porque mientras otros hablan, él escucha; mientras otros actúan, él planea, y cuando ellos finalmente descansan, él ataca”, Anónimo. ¿Cuánto poder pueden tener los vicepresidentes? y ¿Qué tan responsables son de lo que sucede en sus gobiernos? Dick Cheney fue el 46º vicepresidente de Estados Unidos, compañero de fórmula de George W Bush, y uno de los estrategas republicanos más influyentes de los últimos tiempos, quien a pesar de no tener una figura visible en los medios de comunicación, sí estuvo detrás de muchas de las acciones más recordadas del gobierno que vio caer el World Trade Center. Adam McKay, el director conocido por su excelente uso del sarcasmo y su gusto por desvelar escándalos, se le midió a sacarlo del anonimato y presentar su ascenso al poder y lado más oscuro, en el drama político Vice, que aspira a ocho premios Óscar, entre ellos Mejor Película. La primera característica que salta a la vista desde el pri

El abogado del mal

Richard Ramsey es un abogado que siempre pierde. En su historial de juicios no se encuentra ninguno exitoso, y él mismo lo reconoce. Su nuevo cliente es el hijo adolescente de una pareja amiga, principal sospechoso del asesinato a sangre fría de su padre, y que desde el inicio del proceso no ha querido decir nada. Con muchos factores en su contra: huellas dactilares en el cuchillo y una confesión en el lugar de los hechos, Ramsey tiene el deber de conseguir la pena mínima para el joven, a costa del historial maltratador del padre y de cualquier vacío que detecte en el argumento rival. Keanu Reeves y Renée Zellweger protagonizan The Whole Truth o, su mal logrado título en español, El Abogado del Mal, que desde el primer momento será asociada con El Abogado del Diablo, de 1997, para desvelar poco a poco una historia mucho más monótona. La corte es el escenario casi permanente del filme, en el que se recrean los elementos de un juicio: el discurso de cada uno de los legistas