Ir al contenido principal

Tarzán, el superhéroe



La trama es simple. Luego de unos años de haber abandonado la jungla, Tarzán, ahora conocido como John Cleyton III, es delegado por el parlamento inglés para realizar una misión diplomática en el Congo, pero en cuanto toca suelo africano se percata de una conspiración en la que él es el objetivo principal.

Cuando su esposa, Jane, es raptada por los conspiradores, libera al ‘hombre mono’ que lleva dentro, para demostrar porqué entre las tribus, que habitan el corazón de la selva africana, existe la leyenda de un simio de raza blanca capaz de saltar desde las copas de los árboles, viajar por la jungla columpiándose en lianas y vencer a cualquier bestia salvaje, incluso al ‘hombre civilizado’.
El director David Yates, conocido por dirigir varias de las partes de Harry Potter, acierta al retratar muy bien la belleza de los parajes africanos, praderas, ríos, selvas. Aunque los animales carecen de la calidad técnica de películas recientes como El Libro de la Selva, sí tienen un gran atractivo visual y resultan un poco más oscuros, agrestes quizás.
Es de destacar los cuatro roles principales, Alexander Skarsgard como Tarzán representa muy bien al hombre salvaje encerrado entre las acartonadas costumbres inglesas de la era victoriana. El personaje conserva cierta inocencia de los días en que vivió entre simios, que ayuda para que el espectador se identifique con él. No obstante, la superioridad física que demuestra a la hora de los combates hace recordar más a un superhéroe de Marvel que al personaje clásico de Edgar Rice Borrughs.
Margot Robbie como Jane resulta dulce e indomable al mismo tiempo. Samuel L. Jackson como John Washintong aporta la parte divertida, se disfruta mucho su tiempo en pantalla, en especial por esa costumbre de atreverse a hacer, lo que segundos antes había dicho que no haría.

Christoph Waltz, el villano, transmite la frialdad del despiadado, aunque no trasciende, promete pero no cumple.
En general, La Leyenda de Tarzán es una cinta entretenida, que de entrada gana por mostrar un punto de vista diferente del personaje, pero que pierde al exagerarlo un poco.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

La simplicidad de estar vivos

Por Camila Caicedo La primera vez que me senté frente a Everything Everywhere All That Once o Todo en Todas Partes Al Mismo Tiempo, estaba en un teatro lleno, con algo de tensión por el círculo que me rodeaba, y a pesar de llamarme la atención desde el cartel y la actriz que veía en él, la película (y la situación fuera de la pantalla) me fue saturando tanto que salí algo mareada, confusa y con el deseo de volver a casa.  En mi segundo encuentro con la cinta, que ya empezaba a ser reconocida por sus logros en taquilla, en plataformas y por su impacto cultural, sentí mucha expectativa por volverla a ver, tanto que cada salto en los multiversos que presenta me emocionó como si nunca la hubiera visto, me hizo llorar con la manera en que aborda la relación entre madre e hija y me generó una sensación de esperanza total en el futuro cinematográfico, gracias a The Daniels, el dúo de directores jóvenes que unidos habían logrado semejante hazaña.  Sin embargo, para escribir esta reseñ...

Cine sobre cine

  En 1941, el entonces debutante director Orson Welles estrenó una película que cambió la historia del cine norteamericano, un filme que marcó un antes y un después gracias a sus innovaciones visuales. Un largometraje que por muchos ha sido considerado como el mejor de todos los tiempos: Ciudadano Kane.   Con tan solo 26 años de edad, Welles era considerado un genio en el mundo del teatro -recordemos la memorable adaptación radiofónica de La guerra de los mundos que provocó una histeria colectiva entre los oyentes-, por esa razón la productora RKO le dio carta blanca para convocar a su equipo creativo, una de sus apuestas más interesantes fue la llegada de un experimentado guionista de películas de serie B llamado Herman Mankiewicz.    Precisamente, en la ceremonia de los Óscar de aquel año, Mank ganó -junto al director- el premio a mejor guion original, en una de esas injusticias increíbles de la academia, pues fue el único reconocimiento importante que obtuvo ...

Cuando las luces se apagan

El director sueco David F. Sandberg presenta su ópera prima, una película de terror que cuenta la historia de una familia asechada por un ente rencoroso, vengativo y despiadado que aparece cuando las luces se apagan. La cinta está basada en un exitoso cortometraje del mismo director, que se difundió en el 2013 por la plataforma de Youtube, el cual mostraba una historia simple, que apelaba al miedo ancestral que la especie humana le tiene a la oscuridad, con lo cual consiguió varios millones de visitas. Gracias a tal aceptación, el director James Wan reconocido por películas como El Juego del Miedo y El Conjuro, apoyó, como productor, la adaptación de aquel corto y el resultado es una cinta de bajo presupuesto, que genera algunos sustos genuinos, pero que no innova el género, ni sorprende por su trama. El solo hecho de que el título anuncie cuando van a llegar los momentos de terror, es una desventaja para la película, ya que predispone al espectador a prestar más atenc...