Ir al contenido principal

Un lugar en silencio












Han pasado 89 días desde que el mundo cambió. Las ciudades están vacías y todo se consume en el abandono. Un matrimonio joven, con dos hijos, trata de sobrevivir en una casa de campo. La única regla que debe cumplir es mantenerse en silencio, de lo contrario podría ser presa de un grupo de monstruos ciegos, hipersensibles al sonido.

A pesar del peligro latente, la familia ha aprendido a sobrellevar la situación: se comunica por medio del lenguaje de señas, mide cada paso para evitar la menor vibración y ha adaptado los espacios cotidianos para no generar ruido, así, todo marcha bien, excepto por una cosa: la madre está a solo unos días de dar a luz.  

Un lugar en silencio, del director John Krasinski, logra inmiscuirnos en este mundo postapocalíptico donde reina el mutismo, el peligro acecha y la vida humana se extingue. Intencionalmente nos desespera y, sin siquiera sospecharlo, aceptamos su premisa como una regla, entonces callamos, como si los monstruos pudieran salir de la pantalla para atraparnos. Esa es su gran virtud, nos hace sentir parte de esa realidad; constantemente, nos preguntamos qué pasaría si fuéramos nosotros quienes, para cenar, desplazarnos por nuestra casa  o interactuar con nuestras familias, tuviéramos que evitar el ruido. ¿Sobreviviríamos?, quizás no. Por eso, no es extraño que, en la medida que avanza el metraje, en las salas de cine no se perciba ni un suspiro.

La historia se centra en la familia, en sus relaciones interpersonales, y para ello se sustenta en cuatro soberbias actuaciones. Emily Blunt, como la madre que lleva el peso de las tareas cotidianas del hogar; John Krasinski, como el padre amoroso que debe proteger a los suyos; Millicent Simmonds, como la hija mayor que no termina de aceptar la realidad que atraviesan, y Noah Jupe, como el niño temeroso que requiere de mayor atención. Todos consiguen transmitirnos sus temores, ansiedades y desesperación, pero, sobre todo, nos hacen creer en el peligro.

Durante los 95 minutos de duración, el director solo nos da pistas de lo que le ocurrió al mundo y con pocos planos explica la tragedia de la humanidad, sin tener que ahondar en los detalles, lo cual se agradece, pues respeta nuestra capacidad de deducción. Además, utiliza muy bien la banda sonora como elemento narrativo, no solo como un adorno. Igual sucede con los planos. Si bien se trata es un manejo de cámara conservador y tradicional, es muy bien utilizado para mostrarnos justo lo que él desea que veamos, de tal manera que nos va llevando lentamente a un desenlace inesperado.

En lo negativo se podrían mencionar algunos vacíos en la trama, o situaciones forzadas que parecen impuestas para que los personajes puedan sobrevivir. Además, la secuencia inicial es un poco larga y raya con lo tediosa, pero estos son detalles perdonables, que se pueden pasar por alto, pues después de los primeros minutos adquiere un ritmo que solo te suelta en el final.

Lo único realmente malo de la cinta es que, por el éxito inesperado frente al público y la crítica especializada, muy seguramente se convertirá en saga (ya se está hablando de secuelas) y, desafortunadamente, se nos explicarán hechos que quedaron como interrogantes, pero que, a la larga, se resuelven mejor en el interior de cada espectador.

Un lugar en el silencio es una cinta que revitaliza al género del suspenso, que tiene elementos de narración cinematográfica que admirarán los estudiosos del Séptimo Arte y que vale la pena ver en las salas, porque más que una película es una agradable experiencia.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Endgame: la mejor conclusión para la saga

Cuando Avengers Endgame finaliza, uno puede sentirse triste, acongojado, feliz, pero, ante todo, satisfecho. Quienes han seguido las 22 películas de la Saga del Infinito recibirán esta entrega como un gran homenaje de parte de los productores, sentirán que valió la pena aguantar la consolidación del primer universo compartido del cine y comprenderán que los productores de la cinta demostraron el gran cariño que les tienen a los personajes que han seguido en los últimos once años.  A diferencia de Infinity War, Endgame no es una película sobre Thanos (el villano), es una cinta acerca de los seis héroes principales; tampoco es una propuesta de acción como lo fue su predecesora, es una aventura que se toma su tiempo para resolver las historias de los protagonistas, para ir ratificando sus motivaciones internas y esa fuerza que los impulsa a tratar de salvar la humanidad, en un mundo sumido en la tristeza, debido a la desaparición de la mitad de la población. Cada ...

De lo bizarro a lo conmovedor: Mi reencuentro con Lena Dunham

  Por Camila Caicedo Después de casi diez años de su final, esta semana terminé de ver Girls , la serie creada por Lena Dunham, que en los veinte me hacía sentir identificada con la idea de estar en el mundo para un éxito desmedido, pero no saber por dónde empezar. Ahora que estoy en los treinta, la serie me mostró, en sus últimas temporadas, aquellas amistades que se separan, en especial cuando todas las integrantes viven en una competencia eterna por ser mejor, y las historias irreverentes que me causaron gracia y desespero por su actitud, pero que, a la vez, fueron una muy buena respuesta a la incógnita de qué había pasado con ellas. Así fue que regresé a Lena, “la voz de su generación”, como lo dice el personaje de Hannah a sus 24 años, en el primer episodio de esta propuesta que la puso en el mapa de la televisión estadounidense en 2012, al presentar personajes cargados de trivialidades y narcisismo, sin la estabilidad o vida ideal que han proyectado otros. El reencuentro Por ...

Una breve teoría sobre el amor

El centro de una película resulta ser el centro de una persona. La base de un universo que se sostiene, a pesar de las circunstancias, desafiando las verdades asumidas por la humanidad, desapareciendo agujeros negros del espacio, y posicionando a un nombre poco conocido como uno de los actores más prometedores de nuestra época.  La ciencia se une al cine de la mano de su temática más cotidiana: el amor, la vida en pareja, la constancia de quien lucha por ser feliz. A su vez, las fusiona en una persona que parece desafiar la física, ya que ninguna parálisis detiene su creatividad y eterna búsqueda de un cómo y un porqué para la vida.  Stephen Hawking y su primera esposa, Jane Hawking, son la raíz que le da origen a The theory of everything, la cinta británica, dirigida por Jason Marsh, que condensa la historia de superación del reconocido científico, la dinámica de su primer matrimonio, los altibajos de su enfermedad, y la genialidad de sus experiencias. De esta ...