Ir al contenido principal

Bohemian Rhapsody el show debe continuar


Puede que no esté apegada fielmente a la realidad, puede que haya omitido la faceta más desenfrenada de la vida de su personaje principal, puede que el director haya apelado a una fórmula narrativa convencional, puede que se hayan dejado pasar muchos hechos históricos, y es posible que se sienta un poco acelerada; pero, sin duda, Bohemian Rhapsody es una película encantadora, emocionante, que cualquiera, fanático o no de Queen, disfrutará.

En 135 minutos, el director Bryan Singer resume un tramo de la vida de la gran banda de rock británica Queen, desde su creación en los años 70’, pasando por cómo se concibieron sus más grandes éxitos, hasta la participación en el concierto Live AID, en el estadio de Wembley, en 1985.

La historia es abordada desde el punto de vista de Freddie Mercury, en la clásica estructura del viaje del héroe: un personaje que gracias a un don inigualable se embarca en una travesía en busca de la gloria. En cuanto la alcanza, por inmadurez, se deja arrastrar a los excesos de la fama hasta el abandono de la soledad, sin embargo, luego se redime al reencontrarse con su familia y amigos.

El mayor acierto de la película es la excelente selección de personajes, especialmente Rami Malek como Mercury, quien captó toda la esencia de Freddie: tremendamente vulnerable en los momentos de soledad, y con actitud, estilo y presencia durante los conciertos. Él es quien lleva todo el peso dramático, como  sucede en su emotiva relación sentimental con Mary, interpretada por Lucy Boynton, a quien en un momento debe revelarle su bisexualidad, a pesar de considerarla el amor de su vida.

Si bien Rami Malek no canta, porque entre otras cosas sería casi imposible encontrar un buen actor con la voz siquiera parecida a la de Mercury, sí tomó clases de piano, y su caracterización fue bastante acertada. Igual sucede con los demás integrantes de la banda, que parecen traídos desde los 80’ para participar en la película. Gwilym Lee como el guitarrista Brian May; Ben Hardy como el baterista Roger Taylor, y Joe Mazzello como el bajista John Deacon. Todos excepcionales, aunque, su rol se limite a ser solo acompañantes en el viaje de Freddie.

Por supuesto, en la película de una banda mítica del rock hay que referirse a la música. Ese es uno de los aspectos más interesantes, especialmente al ver el origen de Bohemian Rhapsody, un tema que, en su momento, se salió de todos los esquemas y fue rechazado por las disqueras debido a su extensa duración, y que gracias a la convicción de la banda se posicionó como una de las mejores canciones en la historia de la música en todos sus géneros.

Quizás el filme pase muy ligero por otros éxitos como Love of my life, We will rock You, Another one bites the dust o I want to break free. No obstante, resulta gratificante ver cómo nacieron y escucharlos como si fuera la primera vez.

Los productores de esta película, entre los que se encuentran exmiembros de la banda, comprendieron que Freddie Mercury no debe ser recordado por su lado oscuro, sino por su música, la que siempre emocionará, sin importar el paso de los años. Es por ello que el final llega a un punto donde la reacción del público es levantarse, aplaudir y llorar, como si se hubiera acabado un concierto inolvidable.




Comentarios

Entradas más populares de este blog

La simplicidad de estar vivos

Por Camila Caicedo La primera vez que me senté frente a Everything Everywhere All That Once o Todo en Todas Partes Al Mismo Tiempo, estaba en un teatro lleno, con algo de tensión por el círculo que me rodeaba, y a pesar de llamarme la atención desde el cartel y la actriz que veía en él, la película (y la situación fuera de la pantalla) me fue saturando tanto que salí algo mareada, confusa y con el deseo de volver a casa.  En mi segundo encuentro con la cinta, que ya empezaba a ser reconocida por sus logros en taquilla, en plataformas y por su impacto cultural, sentí mucha expectativa por volverla a ver, tanto que cada salto en los multiversos que presenta me emocionó como si nunca la hubiera visto, me hizo llorar con la manera en que aborda la relación entre madre e hija y me generó una sensación de esperanza total en el futuro cinematográfico, gracias a The Daniels, el dúo de directores jóvenes que unidos habían logrado semejante hazaña.  Sin embargo, para escribir esta reseñ...

Gone Girl, el roce de la locura

¿Dónde podría estar la mujer ideal el día de su quinto aniversario de boda? Quizá preparando una elegante cena que conmueva el corazón de su esposo, comprando un regalo caro, o ensayando una danza exótica. ¿Perdida? No, no hay motivos, es perfecta.  Esta es la problemática inicial de Gone Girl, la cinta del director norteamericano David Fincher, conocido por obras maestras como Fight Club, que vuelve a ganarse el respeto de la crítica, gracias a este thriller protagonizado por Ben Affleck y Rosamund Pike. Una película que narra la desaparición de Amy Dunne y los conflictos que vive su esposo Nick: llegar a casa y no saber de ella, el rápido reconocimiento en los medios de comunicación, y, el hecho  más grave, ser el principal sospechoso del destino cruel de su mujer.  Cada uno de los giros que da esta historia permite que el espectador se mantenga al borde de la silla todo el tiempo, llenándose de intriga por lo sucedido, especulando, atando cabos y toma...

No dejaré que nada te pase

-El mundo resulta ser tan grande como nos lo permitan conocer, y si ese conocimiento es limitado, seguro el tamaño más pequeño parecerá infinito-. Una pareja se ha encargado de alejar a sus hijos del mundo exterior, dos mujeres y un hombre que lucen mayores de 20 años, y que aún viven como niños, en una enorme y lujosa casa en la que han aprendido significados distintos para algunas palabras, como teléfono o mar, y de la que nunca han salido, pues según su padre solo podrán hacerlo cuando pierdan uno de sus colmillos, y que este vuelva a crecer.  La censura del mundo exterior, incluyendo el contacto con animales o personas, solo con el objetivo de garantizar una idea fantasiosa de seguridad, puede percibirse durante los 94 minutos de Canino (Kynodontas) , una película griega estrenada en 2009, y dirigida por el director Yorgos Lanthimos. Con esta propuesta, en la que hace una crítica sarcástica a la sobreprotección, y en la que demuestra su gran habilidad para co...