Ir al contenido principal

Jurassic World


Seguramente Jurassic World no trascenderá en el cine como una obra de arte ni ganará premios Oscar por su guión o por su dirección. Sin embargo, sí será recordada como una cinta divertida, efectista y que renueva una franquicia que parecía extinta.

Más allá de la trama misma, que es tan simple y predecible como sus precuelas, el gran acierto es que los espectadores pueden disfrutar del primer parque temático del mundo. Así es, después de 22 años, el sueño de John Hammond se puede vivir en todo su esplendor: atracciones, restaurantes, espectáculos, interacción con los dinosaurios y todo ello maximizado por los últimos avances tecnológicos.

El otro acierto es que la cinta tiene personajes -aunque estereotipados- graciosos y carismáticos, que logran ejercer muy bien los roles de víctimas o héroes. Ellos ayudan a matizar la acción genérica, plana y simple, pues todo se limita a una persecución que no sorprende, que no emociona, que no trasciende.

Para destacar los constantes guiños que el director, Colin Trevorrow, le hizo a la obra de Steven Spielberg; pequeños detalles que los fanáticos de la primera película habrán notado de inmediato, no obstante que algunos aspectos del argumento parezcan clonados.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

La piel que habito

Una mujer es objeto de investigación científica. Dentro de una habitación repleta de cámaras, para ser monitoreada por su doctor, la joven sobrevive con un traje que protege su piel, la misma que desde hace seis años está siendo mutada para volverse indestructible.  La piel que habito, cinta dirigida por Pedro Almodóvar, y estrenada en 2011, es la narración de una relación psicótica y enfermiza entre Robert Legrand, un médico investigador, y Vera Cruz, la mujer con la que experimenta clandestinamente, dentro del laboratorio de su casa.  Antonio Banderas y Elena Anaya conducen al espectador por los pasillos y rincones de la mansión en la que conviven, en medio de pocas palabras y primeros planos que desvelan los procesos que se llevan a cabo y la rigurosidad con la que ambos se adentran en sí mismos para no perder la cabeza.  Esta es una historia de suspenso, que no se explica del todo desde la primera escena, sino que camina suavemente, sin volverse p...

Apoyando al entrenador

Por Camila Caicedo La pandemia nos tiene agotados. La incertidumbre, el encierro y las miles de precauciones que implican ver a un amigo son tediosas, por lo que a la hora de ver televisión, puede ser que, más que entretenimiento, busquemos un abrazo reconfortante. Esto es lo que sucede con Ted Lasso, una serie de Apple TV +, que presenta la historia de un entrenador de fútbol americano que es contratado para ser director técnico del AFC Richmond, un equipo de la Premier League que está al borde del descenso; algo que parece estúpido, pero que hace parte de la estrategia de Rebecca Welton, la dueña del club que, después de divorciarse, solo quiere hundir al conjunto de los amores de su ex esposo.  Con esta premisa, la serie llama la atención y crea una expectativa centrada en la manera en cómo el fútbol resulta incomprensible para los estadounidenses y sus confusiones con términos, jugadas y leyendas de ese deporte. Sin embargo, Ted Lasso va mucho más allá del chiste fácil, pues su...

‘El amor es una costumbre que también se pierde’. Diástole y sístole

La comedia romántica colombiana.  Una pareja y sus diversas etapas: la conquista, el rechazo, el deseo, la pelea tonta, la resignación, el descaro, la separación y el encuentro en la servilleta del mundo que une y desune caminos diariamente, con el fin de entretenerse. 35 historias que sin un hilo conductor logran ser un espejo de la cotidianidad romántica de cualquier persona, acercándose a la realidad y dejando de lado la idea de final feliz. Harold Trompetero dirige esta cinta del año 2000, que con sus dosis de humor y dramatismo demuestran que no es necesario un libreto para vivir en una película, que la calidad se puede encontrar en las salas vacías del cine nacional y que en algún momento todos hemos encarnado al personaje más elaborado que no cree en el amor, pero que no duda en ser el primero en decir ‘te amo’.