Ir al contenido principal

Cafe Society



Hollywood de los años 30. Bobby Dorfman llegó desde Nueva York para encontrar su destino y obtener trabajo en la compañía de su tío Phill Stern, un agente exitoso, que tiene poco tiempo para su familia de los suburbios de Manhattan. Su futuro parece dibujarse cuando por fin es atendido por Stern, y su secretaria Vonnie recibe la tarea de guiarlo por la ciudad, en sus ratos libres. Sus ojos son inmediatamente el indicador de que ha encontrado el amor, de que podrá casarse y establecerse en Los Ángeles, así ninguno de los dos se acostumbre al glamour y a las apariencias de las estrellas. Pero hay un problema, Vonnie tiene novio, y no parece interesada en dejarlo. Bobby deberá conformarse con ser su amante, y mantener la esperanza de que ella sentirá lo mismo, hasta que la decepción lo arrastre nuevamente a su ciudad, donde el nuevo negocio de su hermano lo convertirá en un hombre tan popular como lo es su tío en la costa contraria. Café Society es la nueva cinta de Woody Allen, en la que la esencia del personaje que él mismo solía interpretar en sus cintas de los 70 se transporta a Jesse Eisenberg (The social network), que encarna al joven ingenuo de Nueva York, que tiene poco tino conquistador, debido a su inexperiencia y a su rápido enamoramiento, que lo hace hablar de sus fantasías románticas sin freno alguno. Incluso, su lado psicorrígido, hasta para los momentos más íntimos, traen recuerdos de Alvy o Isaac, pero sin dejar de ser un personaje genuino y muy bien logrado por Eisenberg, que une el drama, la comedia y el romance en su historia. El reparto lo completa Steve Carrell, Kristen Stewart, en una de sus primeras actuaciones que dejan de ser una repetición de Crepúsculo; Blake Lively, y Jeannie Berlin, Corey Stoll, Ken Stott y Sari Lennick, quienes dan vida a la familia judía de Bobby, que vive en los suburbios de Nueva York. Y es que todo el tiempo, el guion hace un paralelo entre ambas ciudades: la de fiestas de lujo para chismear y alabar, y la de los gustos intelectuales elegantes, que esconden la naturaleza gángster. Allí, la fotografía de Vittorio Storaro convierte a los dos escenarios en bellas postales, gracias a la luz y al paisaje, que además las diferencia. Aunque la trama central es simple y adornada por situaciones secundarias entretenidas, la mayoría de escenas parecen la antesala a un momento cumbre y épico que nunca llega, que se diluye entre la serie de pequeños conflictos que son narrados por la voz del propio Allen. El final, sin ninguna pretensión de ser decisivo o sorprendente, llega en el momento justo, en el instante en que el filme empieza a sentirse aburrido y sin un rumbo fijo; un desenlace que deja incógnitas que no hace falta responder. La cinta no es un gran suceso; es una comedia ligera, estéticamente impecable, que se vale de un enamoramiento para hacer una crítica a la vida de la clase alta de la época, y que se ríe de la susceptibilidad de quien no olvida a quien amó.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Un acto sincero de bondad...

Por @kalosw Jesper es un joven holgazán y apático. A pesar de ser el heredero de una importante compañía del servicio postal no le interesa prepararse para manejar el negocio, así que su padre decide enviarlo a Smeerenburg, una isla en el círculo polar ártico, donde deberá instalar una oficina de correo y entregar, en el transcurso de un año, 6.000 cartas, de lo contrario no recibirá un solo centavo de la fortuna familiar.   Acostumbrado a comer en bandeja de plata y a dormir entre sábanas de seda, Jesper descubre que Smeerenburg es un pueblo gris, sin alegría, donde dos clanes, los Ellingboe y los Krum, están en conflicto desde tiempos inmemoriales, siendo tal la rivalidad que ni siquiera los niños son mandados a la escuela para que no se mezclen “con los engendros de los enemigos”.  En esa isla apartada del mundo, repleta de vecinos iracundos, helados, distantes y violentos, trata de ingeniárselas para cumplir con su misión, pero cada vez que lo intenta fracasa, pues a ...

Cuando las luces se apagan

El director sueco David F. Sandberg presenta su ópera prima, una película de terror que cuenta la historia de una familia asechada por un ente rencoroso, vengativo y despiadado que aparece cuando las luces se apagan. La cinta está basada en un exitoso cortometraje del mismo director, que se difundió en el 2013 por la plataforma de Youtube, el cual mostraba una historia simple, que apelaba al miedo ancestral que la especie humana le tiene a la oscuridad, con lo cual consiguió varios millones de visitas. Gracias a tal aceptación, el director James Wan reconocido por películas como El Juego del Miedo y El Conjuro, apoyó, como productor, la adaptación de aquel corto y el resultado es una cinta de bajo presupuesto, que genera algunos sustos genuinos, pero que no innova el género, ni sorprende por su trama. El solo hecho de que el título anuncie cuando van a llegar los momentos de terror, es una desventaja para la película, ya que predispone al espectador a prestar más atenc...

Concepción de realidad

Por Camila Caicedo Muchas veces el cine, o las películas que más publicidad y espacio tienen en las pantallas, peca por contarnos historias que se vuelven repetitivas, a pesar de sus variaciones. En lo que tiene que ver con el hecho de tener hijos, es más común encontrarnos con todo lo que rodea a la crianza, los desencuentros entre padres e hijos, o el apoyo que estos representan (cualquiera de los dos), en el momento de cumplir sus sueños. Por el contrario, la búsqueda de un hijo, el sueño frustrado de ‘formar una familia’, cuando no es posible concebir, y los tratamientos a los que muchos solteros y parejas se someten para poder ser padres, no suelen ser muy abordados, ni siquiera en conversaciones casuales con amigos o en espacios masivos como los medios de comunicación. Debido a esto, cuando me crucé por primera vez con Private life, en Netflix, sentí curiosidad por ver qué traería esta propuesta, que me atrajo además por la estética de su póster, y por sus prot...