Ir al contenido principal

Fragmentos de amor



Y de repente, con una mirada, Susana, una escultora y profesora de natación, ya estaba atrapada en el deseo, en la lujuria de enamorarse, porque ahí, en ese contacto cuerpo a cuerpo, empezaba el amor. Sus anécdotas sexuales eran la llama que avivaba la pasión de Rodrigo, pianista y afinador, que parecía inspirado para amar y componer, después de escucharla.
Sin embargo, en sus momentos de soledad, el eco de esos relatos retumbaba como granadas, granadas y bombas que iban en su contra, como las del narcotráfico en Colombia. Su confianza en la mujer que amaba quedaba vuelta añicos y su deseo más firme parecía ser quitarle la máscara.
Esa es la historia de Fragmentos de Amor, la nueva película de coproducción colombiana y puertorriqueña que se encuentra en cartelera, y que es contada con voz seductora durante 100 minutos, en las pantallas grandes del país, desde el jueves pasado.
Angélica Blandón y el mexicano José Ángel Bichir protagonizan este relato, basado en la novela Fragmentos de Amor Furtivo, de Héctor Abad Faciolince, que se adentra en el recuento de amantes y experiencias que le hace una mujer a su novio, mientras que él se atormenta con los celos que le produce ese pasado.
Ambas actuaciones son poderosas, convincentes y llenas de sensualidad. Blandón es la diosa del erotismo, con sus palabras y movimientos conquista al espectador. Cada una de sus escenas de desnudo son justas y de buen gusto, ya que la atmósfera erótica de toda la trama no podría concebirse sin la presencia de piel. Por su parte, Bichir refleja en su mirada la desesperación de ser encantado y azotado por los cuentos de su amada. Tanto en la paranoia como en la tristeza y la furia hace un buen trabajo, que es complementado por la música de toda la película.
Y es que, al ser el instrumento que domina su protagonista, el piano tiene un lugar especial. El drama que se esconde en su sonido es hábilmente empleado por Randy Kerber, el compositor que ha participado en importantes películas de Hollywood y que ostenta una nominación al Oscar, en la categoría Mejor Banda Sonora, por El Color Púrpura.
Desde lo visual, Bogotá es retratada de manera encantadora. El centro de la ciudad, sus edificaciones y calles resaltan en las tomas diurnas y nocturnas, y son contrastadas con ataques violentos de la década del 90.
El contexto político de dicha época puede percibirse en el guión, aunque nunca es fundamental para la historia ni tiene mucho espacio en las escenas.
Los flashback si son un elemento primordial de esta propuesta, que dirige el uruguayo nacionalizado español Fernando Vallejo, pues con ellos, da vida al pasado de Susana, a su recorrido y madurez.
La primera escena resulta ser un flashforward, es decir un adelanto a los hechos que aún no se han contado, para después encaminarse por las situaciones que llevaron a ese momento, y llegar a de nuevo a ese punto, donde todo adquiere sentido.
Estos juegos con el tiempo son un muy buen recurso para que todo fluya de forma agradable, así como las referencias a literatura, a películas, a canciones y al propio Abad Faciolince que tiene un momento en escena.
Seguro, después de este debut, sus páginas merecerán relanzamiento, gracias a la narración atrapante en la pantalla, que provoca consultarla en papel, para conocer otros detalles de esos secretos carnales.

No obstante, la necesidad de ser fiel al libro otorga un final que redunda con la tragedia, cuando la carga dramática de un rompimiento, que parece ser suficiente para cortar y despedirse, es recargado con otro hecho irremediable, sin el tiempo suficiente para ahondar en él, y con la voz de una periodista conocida, como el último sonido antes de los créditos.
Fragmentos de amor es una gran apuesta del cine nacional por salir de la mojigatería con elegancia, por volcar al público hacia la lectura y por creer que un buen libro puede ser una buena película.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Contagio: la película que predijo el 2020

Por @kalosw Primero aparecen la tos, la fiebre y la desorientación, luego las convulsiones y finalmente la muerte. En dos días el virus se ha regado por algunas de las ciudades más pobladas del mundo: Kowloon, Chicago, Londres, Minneapolis y Tokio.   Aeropuertos, buses y ascensores son focos de propagación, la gente ignora que cada vez que toca una superficie y se lleva la mano a la cara está corriendo un gran riesgo.   Desde el Centro de Atención y Control de Enfermedades, localizado en Atlanta, Georgia, y desde la Organización Mundial de la Salud, en Ginebra, Suiza, se despliegan sendos operativos en busca del origen de la enfermedad. Los primeros análisis muestran que el nuevo agente patógeno es una rara mutación que pasó por un murciélago y por un cerdo antes de enfermar al primer ser humano, el cual es una mujer norteamericana que viajó a Hong Kong por negocios y contagió a cientos en una noche de juerga.   Tan rápidamente como el virus, se propagan las teorías conspirativas. Que

La liberación de la risa

Por Camila Caicedo En una época en que las mujeres estaban relegadas a ser amas de casa perfectas, esposas y madres dedicadas, Miriam ‘Midge’ Maisel, una joven neoyorquina que cumple con todos esos estándares, descubre que tiene un gran talento para la comedia de stand up, motivada por su prematuro divorcio. Para aprender mucho más sobre el negocio y dejar de lado ese mundo de cuento de hadas, clase alta y sumisión, se une a Susie Myerson, una ruda empleada de un bar, que se convierte en su representante, para así iniciar juntas una carrera, pese a que el hecho de ser mujer y trabajar en la noche, haciendo reír, no luzca muy bien, a finales de los 50. A partir de esta premisa, The Marvelous Mrs. Maisel, serie de Amazon Prime Video, estrenada en 2017, se encarga de resaltar a la independencia femenina y a la determinación como factores cruciales, no solo para sobrevivir a una ruptura, sino también para encontrar una voz propia, en un tiempo en el que aturdía el silencio. La guionista y

Con la melancolía a cuestas

Por Camila Caicedo Fern vive en su casa rodante, una furgoneta pequeña en la que duerme, cocina y va al baño, con las incomodidades que esto representa para quienes nunca hemos salido de una casa tradicional. Trabaja exhaustivamente en lo que encuentra rodando por las carreteras, empacando mercancía en Amazon, seleccionando papas, atendiendo restaurantes y haciendo limpieza. Está sola, se nota, pero al abrir la puerta de su vehículo se encuentra siempre con una comunidad de amigos que, como ella, viven de la misma manera, buscando qué traerá el camino.  Nomadland es la película de la directora china-estadounidense Chloé Zao que está conquistando la crítica y las ceremonias de premios, este año. La cinta, protagonizada por Frances McDormand, está basada en el libro País Nómada: Supervivientes del Siglo XXI, de la periodista Jessica Bruder, que relata este modo de vida que cada vez es más utilizado por los mayores de 60 años de Estados Unidos, que se han visto afectados por la crisis eco