Ir al contenido principal

El hombre callado














“Cuídense del hombre callado, porque mientras otros hablan, él escucha; mientras otros actúan, él planea, y cuando ellos finalmente descansan, él ataca”, Anónimo.

¿Cuánto poder pueden tener los vicepresidentes? y ¿Qué tan responsables son de lo que sucede en sus gobiernos?

Dick Cheney fue el 46º vicepresidente de Estados Unidos, compañero de fórmula de George W Bush, y uno de los estrategas republicanos más influyentes de los últimos tiempos, quien a pesar de no tener una figura visible en los medios de comunicación, sí estuvo detrás de muchas de las acciones más recordadas del gobierno que vio caer el World Trade Center.

Adam McKay, el director conocido por su excelente uso del sarcasmo y su gusto por desvelar escándalos, se le midió a sacarlo del anonimato y presentar su ascenso al poder y lado más oscuro, en el drama político Vice, que aspira a ocho premios Óscar, entre ellos Mejor Película.

La primera característica que salta a la vista desde el principio, y que ha sido muy comentada por los medios, es la transformación del camaleónico Christian Bale, quien engordó 18 kilos para meterse en la piel del político, reafirmando que es uno de los mejores actores de esta época.

Desde sus días de alcohólico e indisciplinado, hasta su llegada a la Casa Blanca, Bale consigue, no solo lucir idéntico al verdadero Cheney, sino que presenta con total naturalidad su evolución: el hombre poco talentoso y poco inteligente, que al estar dispuesto a servirle al poder y a aprender de sus artimañas, se posicionó como una ficha confiable para su partido, que rápidamente se convenció de sus capacidades para mandar.

Además, consigue representar la actitud analítica, conservadora y ambiciosa, que fue esculpiendo el político, con el paso de los años, su auténtica creencia en el dominio estadounidense sobre el resto del mundo, y sus momentos de mayor fragilidad, enmarcados principalmente en sus quebrantos de salud.

Por su parte, Amy Adams realiza una gran interpretación de Lynne Cheney, la esposa de Dick, que podría considerarse como la gestora de su confianza y poderío. Una mujer que, sin importar sus afiliaciones políticas de extrema derecha, no se turbó para enfrentar a su marido, sacar lo mejor de él y alcanzar el futuro que ella siempre había imaginado.

Otros que brillan en el reparto son Steve Carell y Sam Rockwell, como Donald Rumsfeld y George W Bush, respectivamente, personajes fundamentales en la carrera del futuro vicepresidente, y en quienes se evidencia un gran trabajo en maquillaje, en especial sobre Rockwell, y en la construcción de los personajes.

El guion es original de McKay, y eso se nota. Un narrador desconocido, que poco a poco se va ligando a Cheney, el contraste con imágenes reales de la vida política estadounidense y la presencia del humor en detalles como la música o el montaje, hacen de este un filme que se sale de lo convencional, entretiene y revela el ascenso de un hombre, pero no con el objetivo de hacerlo sentir orgulloso.

El director hace una fuerte crítica al gobierno Cheney - Bush, en ese orden, por sus acciones bélicas y guerreristas, que lucen meticulosamente planeadas, en medio de un país en crisis. También, deja en evidencia a la sociedad, a la manipulación que se ejerce sobre ella desde las altas esferas de la autoridad, y al poco interés que se tiene en el futuro, cuando llega el momento de decidir un nuevo gobernante.

Vice es una película urgente para la época, y escalofriante, por los secretos y conspiraciones que presenta. Es la cuota que este año se enfrenta directamente a las ideas del gobierno de turno en Estados Unidos, que hace reflexionar a sus espectadores y que seguro sembrará una que otra duda en el proceder de cualquier gobernante.




Comentarios

Entradas más populares de este blog

Los vengadores: La era de Ultrón

De entrada hay que decirlo: Los Vengadores, la era de Ultrón es una buena película para pasar un rato agradable, con excelentes secuencias de acción, diálogos divertidos y grandiosos efectos especiales.  Resulta emocionante ver, por segunda vez, a los héroes más poderosos del planeta reunidos en un solo lugar y como consecuencia del, cuidadosamente planificado, Universo Cinematográfico de Marvel, UCM. La película funciona muy bien como transición, como pieza de un rompecabezas que se completará en el 2019 con la segunda parte de la Guerra del Infinito, e incluso como un trozo de lo que será el próximo año la tercera parte del Capitán América que llevará por nombre Guerra Civil. Como narración en sí misma, como unidad, es una cinta decepcionante, con personajes endebles y poco carismáticos que hacen que la secuela sea inferior en calidad a la primera parte de 2012 e incluso a películas individuales de la segunda fase del UCM. ¿Por qué es una película decepcionant...

Animales hay muchos

Cuenta Víctor Gaviria —el director de cine colombiano recordado por obras como Rodrigo D no futuro, La vendedora de rosas y Sumas y restas—, que su más reciente película, La mujer del Animal, provocó reacciones inesperadas entre los primeros espectadores que tuvieron la oportunidad de verla. Algunos se asfixiaron, otros se indispusieron y prefirieron salirse de la sala. Pero otros, especialmente mujeres, se le acercaron a agradecerle, a contarle que, al igual que la protagonista, habían sido víctimas de la violencia de sus parejas, y que se identificaban con la historia. Y es que La mujer del Animal es una película que se rodó a sabiendas de que no se iban a recuperar los $2.600 millones que costó, sino con el fin de entregarle a Antioquia, a Colombia y al mundo un documento audiovisual que trascendiera, que tocara fibras y denunciara, sin ambages, el maltrato que tienen que enfrentar muchas mujeres en los barrios más pobres de este país. La película transcurre a mediado...

Llámame por tu nombre

Es el verano de 1984, en algún lugar de la campiña italiana, Elio, un adolescente de 17 años, descubre el amor. Contrario a lo que podría imaginar, no se siente bien, le molesta, le incomoda y le enfada; no termina de aceptar que esté consumido por el deseo hacia Oliver, un hombre 14 años mayor que él. Así se resume el inicio de Call me by your name o Llámame por tu nombre, una película del año 2017 dirigida por el italiano Luca Guadagnino, que, con una puesta en escena impecable cargada de simbolismos, repleta de sutilezas y un ambiente de ensueño, lleva a los espectadores a ser testigos del primer amor, de cómo Elio descubre su identidad y aquello que se convertirá en lo más importante de su vida. El largometraje es una oda a la belleza, con un estilo refinado, el director aprovecha todo el encanto de la villa italiana: los caminos empedrados, las praderas de verdes resplandecientes y los árboles en plena cosecha para provocar una sensación onírica que  se r...